sábado, 1 de mayo de 2010

Tristeza Matutina

Amado Cristo:
El deudor te saluda
desde el empedrado busto de su prisión.
Con las hojas decadentes
me revuelco
en los excrementos de una pasión

!Sal de ahí ahora mismo! !Sal o te mato ahora yo!

Epílogo
Mi alma no es mansión
para viles espíritus